(En viaje desde Torre Baldram hacia Arabel)
Me dirijo hacia Arabel, en compañía de un grupo de gente que conocí durante una visita a las tierras de mi familia. Formamos un grupo de milicia improvisada para rescatara a unos ciudadanos que habían sido secuestrados por goblinoides. La misión fue culminada con éxito, rescatando a todos los ciudadanos excepto a uno y desbaratando la estructura operativa que tenían los goblinoides en las tierras de los Dwar. Ahora viajo en compañía de esta gente hacia Arabel, para conseguir atención médica para dos de ellos. Parece ser que la curación de su enfermedad requerirá de un clérigo de cierto rango, y mi prima Elisabeth ha usado sus contactos para que nos atiendan en un templo enano en Arabel. Adicionalmente, se rumorea que Cormyr prepara una campaña, aunque todavía no está claro contra quien. Voy a intentar convencer a mis nuevos compañeros para que también se unan al ejército. Aunque son un grupo indisciplinado estoy convencido de que soy la persona adecuada para sacarles todo el potencial
(Un día después de que salgamos de Arabel hacia el monasterio de la Cadena)
Todo ha salido según lo planeé. Estamos trabajando con el Ejército de Cormyr, y me he presentado voluntario, junto con el resto de los muchachos, para una arriesgada misión tras las líneas enemigas. Los detalles son como siguen: en efecto, Cormyr prepara una campaña, contra las tribus de orcos de los Pantanos del Mar Lejano.
Una gran idea: en mi opinión, una guerra era justo lo que este reino necesitaba. Servirá para unificar a sus pobladores, tras las ultimas tensiones entre hombres y enanos, y para aportar un poco de sanas virtudes marciales a nuestra vida cotidiana. Parece ser que los orcos ya han empezado a avanzar hacia nuestras fronteras, y se ha reunido en Arabel un ejército para salir a su encuentro. Un emplazamiento de monjes enanos, llamado el Monasterio de la Cadena Rota, ha quedado tras las líneas enemigas debido al avance de las fuerzas orcas. Nuestra misión consiste en avanzar rápidamente hacia el monasterio y llevarnos de el a sus habitantes, antes de que los orcos puedan asediarlo. La misión es peligrosa, puesto que actuaremos aislados del grueso de nuestras fuerzas, pero si la culminamos con éxito supondrá una importante inyección de moral para los nuestros, y reportará fama y prestigio para mi y para el resto de los muchachos.
(La noche que pasamos en la sala del altar, tras el combate con la bruja orca y los orcos con ballestas)
Hemos alcanzado el monasterio de la Cadena en el tiempo previsto, pero el comienzo de la operación no ha resultado esperanzador. El monasterio ya ha sido asaltado por una fuerza de orcos de apreciable tamaño, que han roto el perímetro defensivo y tomado el interior. Hemos atacado y destruido parte de esta fuerza orca, sin que consigan dar la voz de alarma, y nos hemos hecho fuertes en la sala del altar. Ahora mismo estamos descansando y recuperando fuerzas, y mañana continuaremos penetrando en el complejo del monasterio. No descarto encontrar a algún superviviente enano que se haya hecho fuerte en alguna parte del mismo, esto permitiría completar nuestra misión con un éxito parcial.... volver con las manos vacías sería considerado como un fracaso. Si queda algún enano vivo en alguna parte de este monasterio, juro que lo encontraremos y lo llevaremos de vuelta a nuestras líneas. A continuación me gustaría analizar nuestro asalto al monasterio: en una primera fase asaltamos la muralla, usando un movimiento envolvente. Es la primera vez que dirijo a los muchachos en una maniobra compleja, y los resultados, para tratarse de la primea vez, han sido satisfactorios. Los orcos se encontraban en la zona de la muralla que delimitaba el perímetro del monasterio. He enviado a Drieldeht y a Jhared, nuestros hombres equipados de forma más ligera, para que se infiltraran por otro punto y atacaran por la espalda.
Cuando han estado en posición, el resto de nosotros hemos atacado por la zona de la puerta, en un ataque repentino, rápido y implacable que no ha dejado tiempo a los orcos a buscar una situación táctica favorable ni a dar la voz de alarma. Aunque he de reconocer que si en lugar de salir por la puerta de la muralla a nuestro encuentro, la hubieran cerrado y nos hubiesen atacado con armas de proyectiles, nuestra situación habría sido comprometida. Los que formábamos la punta de lanza habríamos sido incapaces de intervenir, y los dos hombres que se había infiltrado dentro de las murallas se habrían encontrado en una situación de inferioridad numérica manifiesta.
Tengo que asegurarme que, de cara al futuro, todo el mundo cuente con una arma de proyectiles y sepa utilizarla, en el caso de que se vuelvan a producir situaciones como esta....
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