domingo, 24 de abril de 2011

Las Minas Perdidas de Karak




Despues de la azarosa expedición en el plano de la Sombra los aventureros reciben una estupenda noticia.

El mismísimo Drook Goldriver uno de los aventureros mas legendarios de la ciudad y un autentico pilar de la comunidad enana les ha invitado a una comida a su mansión. Al parecer tiene un obsequio que darles, así que sin dudarlo se dirigen a la mansión situada en una de las zonas mas exclusivas de Arabel. Los jugadores se quedan abrumados ante la gran cantidad de trofeos que cuelgan de las paredes de la vivienda, alas de demonios, garras de dragones, extraños gusanos guardados en frascos sellados, calaveras de liches, todo parece hacer honor la leyenda de Drook del cual se dice que salvo el mundo en al menos dos ocasiones. ¿Que es lo que querrá de los héroes de Torre Baldram?

Drook, es ahora un viejo enano para el cual lo tiempos de aventuras quedaron atrás, aun así presume de tener olfato para detectar tanto el arrojo como la inconsciencia en otras personas, ambas cualidad que el considera vitales en los auténticos héroes. Espoleado por las noticias de las actuaciones en la Atalaya de Borondin y por el hecho de que Bildrum es descendiente de su buen amigo y compañero Baldram, Drook informa a los jugadores del descubrimiento de un mapa que conduce a unas antiguas minas enana abandonadas hace eones. Drook quiere poner en funcionamiento esas minas de nuevo pero existen dos problemas.

El primero es la situación de las mismas. Las minas están situadas en la zona sur del antiguo desierto de Anauroch en lo que hoy sería el Imperio de las Umbras de Netheril. Esta zona fronteriza es difusa y Drook no desea iniciar una expedición en toda regla pues la tregua entre Cormyr y las Umbras es cuando poco tensa y una "ocupación" de esas minas podría interpretarse como una agresión de Cormyr.

El segundo motivo es que el cierre de las minas del clan Karak se produjo en extrañas circunstancias y todo parece indicar que algo peligroso erradicó a los enanos que habitaban en ellas. Drook es consciente de que una oferta así es difícil de rechazar por un grupo de jóvenes aventureros, aun así está dispuesto a pagar una buena suma de oro para que los jugadores lleguen hasta Karak, exploren las minas y regresen con un informe de la viabilidad de su explotación. De paso esta seguro que se encargarán de limpiar "todo" lo que encuentren en las minas...

Sin demasiada dilación los Héroes de Torre Baldram se ponen en camino y sin encontrarse con ninguna patrulla de Netheril se adentran en una zona conocida como Yermo de las Espinas, una enorme extensión de zarzales en la boca del desierto. Tras sortear esta zona los héroes llegan a un lugar que según el mapa entregado por Drook corresponde a la localización de un oasis, allí se encuentran con la población de Dunesend:


Dunesend es un lugar de parias abandonado en tierra de nadie; cuando Anauroch era un gran desierto sobrevivía a duras penas como lugar de parada de caravanas, con la llegada de las Umbras, la desaparición paulatina del desierto y de los nómadas que lo recorrían obligados a establecerse por la nueva autoridad Netherina se ha visto reducida una diminuta comunidad agricola situada en las orillas de lo queda de desierto... y para empeorar la situación un nuevo poder ha entrado en acción, cuando los jugadores llegan a la aldea se encuentra una escena sobrecogedora.


En la "plaza" del pueblo una enorme Gnoll acompañado de un Behir esta torturando a algunos lugareños mientras el resto de ellos miran impotentes como la gran bestia azul devora los restos de algunos vecinos ya fallecidos. El Gnoll reclama el tributo para su Reina y amenaza con dar de comer a su "mascota" a todos los niños de la aldea si el pago no está listo en dos días. En ese momento los aventureros entran en escena y tras una breve escaramuza logran dar muerte al gnoll, al Behir y dos exploradores humanos de los tres que les acompañaban, ya que el último se escabulló en el desierto.

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